La ciudad
Chiang Mai es una de esas ciudades que enamoran, una ciudad grande pero a la vez bien estructurada y acogedora, a la que te haces en 2 días y que tiene de todo: gente auténtica, templos, instalaciones deportivas, ambiente nocturno, artesanía, grandes mercados, cursos de masaje, tatuajes de todo tipo, comida baratísima, montaña, lagos, trekking...
La ciudad se distribuye alrededor de un núcleo urbano comprendido dentro de una antigua muralla en forma de cuadrado, rodeada por una especia de foso/estanque. Su entrada principal se encuentra en la zona este de la muralla, y se llama Tha Phae Gate, y saliendo por la zona oeste se accede a las montañas, cascadas y al templo de Doi Suthep.
Para mí, Chiang Mai se convirtió en mi segunda casa desde el momento en que la conocí de verdad la segunda vez que la visité. Fue en diciembre del 2014, cuando fui a acabar mi formación en masaje tailandés en la escuela Nuad Boranment. Me instalé en la guesthouse Ban Maitree, justo al lado de la escuela, muy cerca de la Arcade bus station. Lo recomiendo 100% este alojamiento, la mujer que lo lleva es encantadora, fue una madre para todos los que pasamos por allí, las habitaciones están bastante bien y el precio muy económico. Además tiene unas cuantas bicis disponibles que puedes coger para desplazarte a la ciudad y ahorrarte los taxis o alquiler de moto. El primer día ya me junté con 3 españoles que estudiaban también en la escuela y visitamos el templo de la montaña, el Doi Suthep, y unas cascadas que hay a medio camino en la subida por la montaña. Como lo hicimos en bici, con esto ya pasamos el día.
Al día siguiente, cogí una bici a primera hora de la mañana y eché a pedalear para explorar la ciudad. Tras pasar media mañana en un mercado que habían montado al noreste en las afueras de la ciudad por ser domingo, encontré mi pequeño santuario matutino y vespertino: el polideportivo municipal! Iba a estar varios meses de viaje y necesitaba mantenerme en forma, así que tomé el hábito todos los días de entrenar con el TRX en las barras por las mañanas antes de clase y correr en pista por las tardes. Me duró una semana. Tras el primer fin de semana de desfase se me fue todo el espíritu deportivo. Pero el polideportivo estaba muy bien, merece la pena. Dispone de cancha de basket, badminton, futbol sala, campos de futbol, zona con obstáculos para BMX, zona de barras (incluso unas para press de hombro), pista de atletismo, piscina cubierta, gimnasios... Y casi todo gratis!! Sólo había que pagar alrededor de 1,30€ por la piscina y luego en los gimnasios no sé cuánto, ni pregunté porque daba miedo meterse ahí. Había un gimnasio con buena pinta en uno de los edificios en la segunda planta, y luego había curiosamente uno debajo de cada grada de la pista de atletismo: uno para sólo chicas, con máquinas de cardio y para piernas, y otro sólo para hombres, petado hasta arriba de thais con cara de pocos amigos y lleno de hierros oxidados. Exigían cartilla de vacunación actualizada con la de tétanos al día para entrar... Eso parecía el gimnasio del talego.
Al lado de las piscinas me encontré un venerable jubilado thai muy majo que me invitó a sentarme, se interesó por mi vida, mi viaje, intercambiamos vivencias y hasta me enseñó las palabras básicas en tailandés para empezar a integrarme un poco más en su cultura. Fue, quitando los largos viajes, el primer momento que viví en calma en mucho tiempo, siempre acostumbrado a ir de aquí para allá con prisa, siempre haciendo o pensando algo... por fin me sentaba, me relajaba y no miraba el reloj para nada!
Mercados
En Chinag Mai tenemos 5 grandes mercados callejeros: Warorot y Ton Lamyai, el Night market, el Saturday market y el Sunday market.
Warorot y Ton Lamyai: Se encuentran en la parte este de la ciudad, entre la muralla y el río, en el China Town, ocupando varias calles que se cruzan y varios edificios. Está abierto todos los días hasta el anochecer, y es el lugar donde tradicionalmente compran todos los ciudadanos.
Night market: Gran mercado nocturno que como su propio nombre indica se monta todas las noches en Ratchawong road, una calle paralela al lado este de la muralla justo a medio camino entre ésta y el río.
Saturday market: Otro enorme mercado que se monta las noches de los sábados en Wua Lai road, una calle que parte en diagonal desde el lado sur de la muralla hacia el suroeste. Parece que no puede haber un mercado más grande pero al día siguiente te darás cuenta de que te equivocabas...
Sunday market: El mercado por excelencia, colosal, hasta arriba de gente, se organiza todos los domingos a la noche desde la entrada este de la muralla en Thapae gate y discurre por la calle central del cuadrado de la ciudad y por calles perpendiculares, y hasta invade templos! algo muy loco...
Templos
En mi opinión, los templos del norte de Taialndia son los más bonitos de todo el país. Aunque llega un momento en que todos los templos te parecen iguales, cuando llegas a Chiang Mai notas la diferencia. Son como más elegantes, más majestuosos, con más detalles de ornamentación. Entre los mejores templos destacan el Wat Phrathat Doi Suthep, en lo alto de un monte al oeste de la ciudad, el Wat Phra Singh, al final de la calle central que transcurre dentro de la muralla, y el Wat Chedi Luang, en una calle perpendicular a esta última en dirección al sur más o menos a la mitad.
Fiestas y tradiciones
Loi Kratong: Fiesta que se celebra una noche de luna llena de noviembre en la que se lanzan miles de faroles de papel que flotan y cubren el cielo por el aire caliente al quemar unas pastillas inflmabales que llevan atadas. Se escriben deseos en esos farolillos para que se cumplan en el futuro.
Songkran: Fiesta del año nuevo que se celebra a mediados de abril.
Festival de la flor: Fiesta de las flores que se realiza el primer fin de semana de febrero, coincidiendo con el período de máxima floración.
Los tatuajes sagrados Sank Yant: No es algo típico sólo de aquí, sino en cualquier parte de Tailandia, Camboya o Laos puedes hacerte uno. Pero mi experiencia personal fue aquí, porque quería que fuera en la ciudad que más agusto me he sentido fuera de casa. Los Sank Yant son tatuajes ya predefinidos, símbolos sagrados con escrituras del antiguo imperio tailandés, que se tatuaban los guerreros como protección. Hoy en día tienen diferentes significados y protecciones, y te los tatúa un monje en un templo normalmente con el método de la caña de bambú y en una zona determinada dependiendo del símbolo.
En mi caso fui al templo Wat Chetawan, el último templo que hay antes de llegar a Tha Phae Gate. El monje es un poco peculiar, está lleno de tatuajes hasta en la cabeza, no habla ni papa de inglés y es bastante receloso de usar el bambú, al final pone cualquier excusa para usar la pistola tradicional, pero al menos tienes la seguridad de que usa agujas nuevas y no la aguja del bambú esterilizada quemando la punta con un mechero. Elegí el Ha Thaew (5 agujas), que llevaba ya en mente desde hacía un año, ya que cada línea ofrece una protección: protección contra los malos espíritus y magia negra, protección de la familia y el hogar, buena suerte, éxito en los negocios y éxito en el amor. Me dió a elegir entre 3 sitios, el típico en el omóplato izquierdo, en el bíceps o en el antebrazo. Elegí este último.
Antes de empezar, hice entrega de unas velas y sticks de incienso como ofrenda que el monje Wan colocó en su templete particular lleno de objetos y encendió nada más empezar para limpiar el ambiente durante el sagrado proceso. Una vez todo acorde, comenzó a tatuarme mientras recitaba unos mantras y de vez en cuando se fumaba un cigarro echando el humo en el tatuaje, no sé muy bien con qué sentido, tal vez como limpieza...
Para mi sorpresa, ya que era mi primer tatuaje, no me dolió nada de nada, fue bastante agradable. Tras acabar y repasar las líneas, concluyó el trabajo bendiciendo el símbolo con una especie de cántico de mantras y soplando sobre él (dejo un pequeño extracto de dicho cántico a continuación). Por último, me entregó un florero en el que debía dejar mi aportación económica voluntaria y hacerselo entrega de nuevo, como donativo y ofrenda a Buda.
Cursos
En cuanto a cursos, en Chiang Mai se puede encontrar fácilmente una escuela de cocina thai o de masaje. Entre las de masaje thai, las más populares son las de "ITM" y la "Old medicine hospital", con clases en inglés y títulos reconocidos internacionalmente. Pero yo personalmente elegí la escuela Nuad Boranment, dirigida por un español y su mujer tailandesa, con clases en español, pero no la elegí por esto mismo, sino porque me parece que tiene los cursos más completos. Los thais son muy recelosos de enseñar todas las técnicas propias a los farang (exranjeros), y te cuentan y enseñan lo justo, pero en esta escuela, profundizan algo más en ciertas técnicas e incluso ofrecen un cuarto nivel, el postgrado, en el que imparten unos conocimientos sobre tratamientos de puntos específicos para lesiones que no es fácil de encontrar en otros centros.
Además el ambiente es increíble, al ser la mayoría españoles en un mundo diferente se crea una familia a la que coges un cariño impresionante y cuesta irse de allá, tanto que cuando lo haces y partes hacia otro destino sientes un vacío y un silencio que se hace difícil de digerir, sinceramente, por lo menos es lo que yo sentí ya en el momento que cogí el taxi hacia la estación de tren, y mira que soy una persona independiente...
Si quieres profundizar más en el tema, tras esto, se pueden hacer cursos por ahí específicos de Tok sen, u otros cursos menos oficiales pero igual o más enriquecedores en algún templo o incluso con un terapeuta thai ciego con gran fama porque es uno de los pocos que le ha dado masaje al mismísimo rey de Tailandia. También hay ciertos templos para hacer retiros espirituales, meditar y aprender sobre el budismo (mi asignatura pendiente para la próxima vez que vaya).
Comida
En esto, Tailandia es un paraíso. Y encima en Chiang Mai puedes comer baratísimo, ya que puedes pedir un plato en un restaurante normalito por unos 40-60 Bahts (1-1,5€) o incluso en sitios más cutres por 25 Bahts, y no por ello la calidad es peor, es más, en Tailandia tengo una norma que nunca ha fallado, cuanto más cutre es el sitio más barata y más buena está la comida. Aunque más barato es aún comprar en el mercado a precios irrisorios, como estos:
Los platos que más recomiendo son el Pad thai, los noodles y el arroz con lo que sea, todo está buenísimo. Los noodles son una especie de tallarines de varios grosores hechos con pasta de arroz, y el Pad thai es un noodle de grosor medio o fino cocinado junto con una mezcla de hierbas y pollo o tofu y huevo revuelto al estilo tailandés. Es parecido a los noodles pero tiene un toque más sobroso. También tienen una serie de sopas y currys pero cuidadín con ellos si no te gusta el picante. Es más, allá todo pica, hay que decir siempre "No spicy" si no toleras el picante y aún así muchas veces te toca premio, pero nunca tanto como en la India.
De postre hay una grandísima variedad de frutas tropicales y diferentes postres, entre los que sin duda me quedo con el "Yellow mango sticky rice". Es una explosión de sabores y sensaciones. Por un lado la frescura del mango amarillo partido en trozos, un mango especial porque no es tan fuerte como el que estamos acostumbrados a comer aquí y es muy muy dulce, y por otro lado el calorcillo del sticky rice, un arroz pegajoso, bañado todo ello con leche de coco... Es lo más exquisito que he probado nunca.
Para los que comen a todas horas, tenéis más opciones como visitar los míticos 7eleven abiertos a todas horas todos los días y presentes en cada calle. Son baratos y la calidad bastante buena. Destaco de aquí los batidos de chocolate que te sirves tu mismo de la máquina agitadora en vasos de diferentes tamaños y precios y los cruasants de leche para desayunar. Para picotear, las bandejas de arroz con lo que sea o pasta carbonara o bolognesa que te calientan al microondas y están bastante buenas, o sandwiches de salchichas y queso o jamón y queso, incluso sandwiches de pizza de pollo, que te calientan en una sandwichera ahí mismo. Buenísimo y por menos de 1€!!
Bueno, y con todo esto, yo creo que he dejado bastantes pistas para sobrevivir en Chiang Mai y no aburrirse. Sólo quedaría hablar de las visitas cercanas y escapadas que se pueden hacer como Chiang Rai, Pai u otros lugares de los que hablaré en otro post. Sólo espero que disfrutéis tanto de esta maravillosa ciudad como lo hice yo, de verdad, dejaos envolver por su cultura y sus costumbres, vividla desde dentro!!
Sawadee krap!!!





